Voz culta y suave, No te escondo nada

Voz culta y suave, No te escondo nada

—¿Estás bien?— Su voz era culta y suave, con un tono áspero que me agitó el estómago. Me hizo pensar en el sexo. En un sexo extraordinario. Por un momento se me ocurrió que podría tener un orgasmo simplemente oyéndole hablar.

Tenía los labios secos, y me los lamí antes de contestar.

—Sí, gracias.

“Silvia Day”